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Etiqueta: tiempo

Valoremos a nuestras madres

Hay momentos en la vida en que los quehaceres del hogar y el trabajo no nos permiten disfrutar a plenitud de esos tesoros incomparables que son nuestras madres.

Desde el día que nacimos, ellas han estado presente en nuestras vidas; dándonos todo lo valioso y hasta sus carencias para que aprendamos de cada una de ellas. Sus defectos siempre los llevaremos con nosotros, pues así la aceptamos desde pequeños sin necesidad de reproches. Sus virtudes son las que nos hacen crecer y ser como ellas.

El tiempo que le dediquemos mientras estén presentes es fundamental. Es importante una buena comunicación frecuente, sin que nuestros compromisos nos puedan despojar de esta magnifica oportunidad, de este inigualable tiempo.

Nuestras madres nos escuchan cuando nos sentimos afligidos, alegres, sorprendidos, asustados y no les molesta sacar de su larga lista de compromisos un tiempo, no le neguemos a ellas la oportunidad de conversar con nosotros de sus variados sentimientos.

El día que no la tengamos presente, quizás la comunicación con ella sea larga, pues desearemos decirle todas las cosas que nos pasan a diario y entregaremos toda el alma frente a su tumba, que el tiempo que nunca tuvimos para dedicarle será tanto, que a su vez se nos hará escaso.

Valoremos a nuestras madres ahora que está con nosotros, será un sueño hecho realidad, para el día que no esté a nuestro lado no tener que arrepentirnos.

Una madre siempre desborda amor y tiempo para nosotros, aprendamos de ellas y paguémosle igual, a fin de cuentas el tiempo es una amistad, no un completo fiel amigo.

La familia

Hoy día vivimos como si estuviéramos realizando la carrera más grande que puede existir en la historia. Cada amanecer es un puesto mejor que debemos ocupar para ser campeones de nuestro maratón; es por eso que tendemos a descuidar todas las cosas que nos rodean y sin querer abandonamos lo más preciado que tenemos: La familia.

El trabajo es un de los más grandes problemas que agobia al ser humano. Cuando hablo de trabajo, hablo en general.  El trabajo nunca deja de existir. No es solamente en la oficina, continúa  llegando al hogar. En este aspecto llegamos al punto de lo que llamo tiempo medido. Es importante  que hagamos conciencia del tiempo que tenemos para no caer en lo que se vive comunmente, en una rutina.

El trabajo y los quehaceres forman parte de un contrato de negocio y por desgracia, la familia no es un punto a discutir en el contrato. Basta con firmar un documento que prometa  un buen salario y damos por aludido lo demás. Sería magnífico  poder combinar trabajo, familia y tiempo, pero realmente nuestra rutina diaria va por encima del tiempo familiar. Debemos tener presente lo necesario que es dedicar gran parte de nuestro tiempo a la familia, no hay mayor tesoro que ése.

Una buena familia fundada en una base sólida crea una generación de provecho. El momento dedicado a nuestros hijos nada lo puede sustituir. Es importante el trabajo si la familia está por encima de éste.

Se puede integrar a la familia en el trabajo cotidiano de cada persona. Se puede conversar al llegar al hogar de lo ocurrido en el día. Se puede sacar tiempo para ver un partido de fútbol con el esposo, un juego de pelota con los hijos, un paseo relajante por el parque. Se puede lograr innumerables cosas si en la competencia que tenemos a diario corremos a paso lento, seguro, confiable y de unidad familiar.

Pienso que la familia es un tema abarcador que se puede discutir dependiendo de la mentalidad y seriedad que se tenga. Esta carrera diaria del trabajo que nos arrebata darle el primer lugar a la familia, debe quedar como segunda opción en todo momento. Sin el trabajo  no conseguiremos un buen bienestar social y sin la familia no conseguiremos nunca la felicidad.