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Mes: julio 2010

A mi mejor amiga Myriam

Un día siquiera sin imaginarlo

te fui conociendo y me hiciste sentir

que lo maravilloso de tener una amiga,

es tener un regalo difícil de abrir.

La amistad se cultiva, no importa la época,

si la riegas constante y con fiel devoción.

La amistad es leal, es honesta, es inmensa,

un obsequio divino con mil lazos de unión.

Para mí una amiga eres tú porque siempre

me regalas consejos para no tropezar;

me sostienes la mano y me guías los pasos

hacia ese sendero imposible de hallar.

Eres Myriam mi amiga, mi hermana del alma.

A ti te agradezco por darme  valor;

en mi encontrarás una amiga sincera

porque eres para mí un regalo de Dios.